El regreso al aula viene acompañado de muchas ideas.
Guardamos actividades en Instagram, tomamos screenshots, asistimos a conferencias y comenzamos a preparar todos los recursos que pensamos que necesitaremos durante las primeras semanas.
Pero tener más actividades no siempre significa sentirnos más preparados.
Después de escuchar a los increíbles educadores que participaron en nuestra Conferencia de Verano de Growing With Proficiency: The Spanish Teacher Academy, confirmé algo:
La actividad es importante, pero la intención y las decisiones detrás de ella son todavía más importantes.
Por eso, en este episodio comparto cuatro ideas fundamentales para el regreso al aula. Cada una incluye actividades y estrategias prácticas, pero también una invitación a pensar en el propósito detrás de lo que hacemos.
Estas ideas salieron de escuchar a Justin Slocum Bailey, Valentina Correa, Meredith White, Sally Barnes, Diego Ojeda y la Dra. Bertha Delgadillo.
1. Establece expectativas claras para crear una cultura de respeto
Actividades y estrategias para un manejo de clase proactivo
Crear una cultura de respeto, seguridad y apoyo no sucede automáticamente durante la primera semana de clases.
Tenemos que construirla con claridad y consistencia.
En su sesión, Meredith White enfatizó que el manejo de clase debe ser proactivo y no solamente reactivo. Eso significa decidir antes de comenzar el año cuáles son nuestras expectativas y cómo responderemos cuando no se cumplan.
Antes del regreso al aula, define:
- cuáles son tus expectativas no negociables;
- qué comportamientos interfieren verdaderamente con el aprendizaje;
- cuáles serán las consecuencias;
- cómo comunicarás esas expectativas;
- cómo documentarás los comportamientos repetidos.
No todo comportamiento requiere una confrontación.
Una pausa, el silencio, la proximidad y una respuesta calmada siempre funcionan mejor que elevar la voz.
Pero tener esa tranquilidad es difícil cuando no sabes qué hacer. En esos eventos solo reaccionamos con frustración o ignoramos por el cansancio. Por eso estas preguntas son importantes contestarlas antes de empezar.
La claridad establece la expectativa. La consistencia crea la cultura.
Actividad práctica: Define tus tres no negociables
Antes de comenzar las clases, escribe solamente tres expectativas que realmente necesites para enseñar y para que tus estudiantes puedan aprender.
Para cada expectativa, responde:
- ¿Cómo se ve esta expectativa en la clase?
- ¿Cómo se escucha?
- ¿Qué haré si no se cumple?
- ¿Cómo la practicarán mis estudiantes?
No necesitas crear una lista interminable de reglas. Necesitas identificar lo que verdaderamente importa y comunicarlo claramente.
2. Explica cómo se adquiere una lengua y qué es tener éxito en tu aula.
Ayuda a tus estudiantes a entender el por qué de las actividades de la clase y cómo se define el éxito.
Nuestros estudiantes hacen muchas preguntas:
- “¿Esto es para una nota?”
- “¿Cuántas palabras tengo que escribir?”
- “¿Esto viene en el examen?”
- “¿Tengo que responder en español?”
A veces interpretamos estas preguntas como falta de interés. Sin embargo, también pueden ser una señal de que nuestros estudiantes necesitan más claridad.
No podemos pedirles que confíen en un proceso que no les hemos explicado.
Durante las primeras semanas, necesitamos conversar con ellos sobre:
- qué significa desarrollar competencia;
- cómo se adquiere una lengua;
- por qué escuchar y leer son fundamentales;
- cómo cada actividad apoya su crecimiento;
- cómo reconocerán su propio progreso.
También necesitamos mostrarles la conexión entre las actividades y las metas de la clase.
Por ejemplo:
- Pregunta del Día: ayuda a comprender y comunicar información personal.
- Calendar Talk: proporciona lenguaje frecuente y oportunidades de interacción.
- Historias: ofrecen input comprensible dentro de un contexto.
- Lectura: desarrolla comprensión y amplía el lenguaje.
- Write and Discuss: conecta la comunicación oral con la escritura.
- Autoevaluación: ayuda a los estudiantes a reconocer lo que ya pueden hacer.
Cuando los estudiantes entienden el propósito, pueden participar con mayor confianza.
Actividad práctica: Crea una mini-unidad donde el objetivo es aprender cómo adquirimos la lengua y desarrollamos competencia lingüística.
Crea una lección sencilla con estas tres partes:
- Nuestra meta: desarrollar la capacidad de comprender y comunicarnos.
- Cómo crecemos: escuchando y leyendo mensajes comprensibles, interactuando y usando el idioma.
- Cómo reconocemos el progreso: observando lo que podemos comprender y comunicar sin haberlo memorizado.
Regresa a esta lección durante el año. Una sola conversación durante la primera semana no será suficiente.
En el episodio 155 compartí cómo esta lección no sólo crea mayor motivación por parte de mis estudiantes y cambia las preguntas que hacen, sino cómo ha creado un sentimiento de confianza y apoyo por parte de padres de familia y la administración.
También en mi tienda de TPT podrás encontrar exactamente la unidad que utilizo. Si eres parte de la Academia para Profes de Español, esta unidad está dentro de tu primera unidad de Creciendo: Conociéndonos.
3. Diseña actividades que aumenten la interacción
La interacción y participaciónno sucede por accidente
Muchas veces les pedimos a nuestros estudiantes que participen, pero no les mostramos claramente cómo hacerlo.
Decimos:
“Habla con tu compañero”.
“Comparte tres ideas”.
“Responde la pregunta”.
Después nos frustramos cuando solamente participan los mismos estudiantes o cuando la conversación no funciona como esperábamos.
La participación necesita estructura, lenguaje accesible y expectativas claras.
Durante la conferencia, Justin Slocum Bailey, Valentina Correa y Sally Barnes compartieron diferentes estrategias para diseñar interacciones en las que más estudiantes puedan participar.
Actividad 1: Una pausa activa con propósito
Justin compartió formas de usar los brain breaks para hacer mucho más que descansar.
Una pausa activa también puede:
- activar conocimientos previos;
- despertar curiosidad;
- preparar a los estudiantes para el contenido;
- proporcionar input comprensible;
- conectar diferentes partes de la lección.
Uno de los ejemplos que compartió Justin fue el uso de ilusiones ópticas o imágenes borrosas como forma de tener una pauta activa pero al mismo tiempo predecir y usar más lengua meta.
Al estructurar esta pauta hay tres elementos esenciales:
1) ¿Qué preguntas puedo hacer que sean comprensibles?
2) ¿Cómo mis estudiantes pueden participar y responder?
3) ¿Es esta imagen interesante, relevante y se relaciona con mis estudiantes?
Puedes mostrar una imagen borrosa o una ilusión óptica y hacer preguntas como:
- ¿Quién ves?
- ¿Quién ve una persona?
- ¿Quién ve dos objetos?
- ¿Quién piensa que la imagen está dentro de una casa?
- ¿Quién piensa que está afuera?
Los estudiantes pueden responder levantándose, señalando, mostrando un número con los dedos o moviéndose a un lado del salón.
No necesitan producir una respuesta larga para demostrar comprensión y participar.
Actividad 2: Character Pop-Up
Valentina Correa compartió una actividad de teatro interpretativo llamada Character Pop-Up.
Primero explicas claramente las expectativas a la clase y modela la clase de interacción que quieres. No queremos dejar nada a la imaginación de los y las estudiantes.
En esta actividad, vamos a dividir la clase en grupos. Cada grupo es un personaje de la historia. Le indicamos a los grupos que cuando escuchan su personaje deben actuar y repetir las líneas que la o el profe dice.
Para que funcione, debemos modelar:
- cuándo se levantan;
- qué acción realizan;
- qué frase dicen;
- cuánto dura su participación;
- cómo regresan a sus lugares.
Una expectativa sencilla que Valentina compartió fue:
Gestos grandes, voces bajas.
Así, los estudiantes pueden participar con energía sin que la actividad se convierta en caos.
Actividad 3: Total Response Signals
Sally Barnes presentó las Total Response Signals, señales físicas que muestran que cada estudiante tiene una respuesta preparada. Estas señales indican a tus clases que queremos ver a cada estudiante participar.
Por ejemplo, dices a todos estudiantes que vas a hacer una pregunta y cuando tengan su respuesta deben darte la señal.
La señal favorita de Sally es sentarse. Ella le pide a sus estudiantes que se levanten. Escuchan la pregunta y al tener su respuesta, los estudiantes se sientan. Así ella se siente con la libertad de preguntar a cualquier estudiantes porque ya indicaron que tienen la respuesta. ¡Es genial!
Una pregunta que puedes hacer es:
“¿Qué prefieres: el almuerzo o la clase de educación física?”
Todos los estudiantes se ponen de pie. Cuando tienen una respuesta, se sientan.
O puedes preguntar:
“¿Cuál es una meta que tienes para este año?”
Los estudiantes escriben su respuesta y colocan la cabeza sobre el escritorio cuando terminan.
Otras señales pueden incluir:
- pulgar arriba o abajo;
- uno, dos o tres dedos;
- mirar hacia la derecha o la izquierda;
- levantar una tarjeta;
- escribir en una pizarrita;
- hacer un gesto relacionado con la respuesta.
La señal permite que todos participen y ayuda al docente a observar quién está preparado.
4. Selecciona contenido que promueva comunicación y cultura
Usa el idioma para explorar productos, prácticas y perspectivas
En su sesión sobre el nuevo examen de AP Spanish Language and Culture, Diego Ojeda compartió una idea que se aplica a todos los niveles:
Aunque cambie el formato de un examen, el aprendizaje esencial no debería cambiar.
Continuamos preparando a nuestros estudiantes para:
- comprender textos y audios;
- identificar información importante;
- comunicarse;
- conectar ideas;
- buscar evidencia;
- explicar perspectivas;
- comprender otras comunidades.
Por eso, el contenido de nuestras clases no puede ser solamente una lista de temas, vocabulario o estructuras gramaticales.
El idioma debe ser el vehículo para explorar personas, comunidades, experiencias y perspectivas.
Cuando trabajamos con un texto, una imagen, una canción o una historia, podemos ir más allá de preguntas como:
- ¿Quién?
- ¿Dónde?
- ¿Cuándo?
- ¿Qué pasó?
También podemos preguntar:
- ¿Por qué es importante?
- ¿Qué evidencia encuentras?
- ¿Con qué puedes conectar esta idea?
- ¿Qué nos muestra sobre esta comunidad?
- ¿Qué perspectiva puede existir detrás de esta práctica?
- ¿Cómo se compara con tu experiencia?
Estas preguntas también son posibles con estudiantes novatos.
El lenguaje puede ser sencillo y el pensamiento puede ser profundo.
Actividad práctica: Producto, práctica y perspectiva
Selecciona un elemento cultural de tu unidad y pide a los estudiantes que identifiquen:
- Producto: ¿Qué objeto, lugar, persona o creación observamos?
- Práctica: ¿Qué hacen las personas?
- Perspectiva: ¿Qué idea, valor o forma de ver el mundo puede explicar esa práctica?
Por ejemplo, una arepa no es solamente una comida.
Puede ayudarnos a explorar:
- las diferentes maneras de prepararla;
- las tradiciones familiares;
- la identidad regional;
- la migración;
- la hospitalidad;
- las conexiones entre generaciones.
Precisamente cuando estaba terminando los artículos de Panorama Cultural de este primer trimestre, pensé como cada tema de estos artículos serían la puerta perfecta para explorar más práctica, productos y perspectivas.
En agosto al hablar de La Tomatina podemos hablar de cómo mantenemos las tradiciones, de las celebraciones de verano y por qué son importantes, y qué nos dice esta práctica sobre esta comunidad.
En septiembre al hablar de la frase “Mi casa es su casa” podemos descubrir prácticas como vivir con diferentes generaciones, la sobremesa, y las celebraciones y discutir los valores de hospitalidad y privacidad en diferentes culturas. En este artículo, usamos la canción “Hoy es domingo” para ir más allá en estos temas.
Y en octubre estamos leyendo sobre la leyenda de la flor de cempasúchil que abre una puerta gigante para hablar de tradiciones milenarias.
Puedes encontrar estos artículos acá y encontrar otros artículos como estos en el Volumen 1 de Panorama Cultural o en el Volumen 2.
Actividades prácticas con un propósito claro
Durante el regreso al aula, es fácil sentir que necesitamos incorporar todas las actividades que hemos guardado durante el verano.
Pero no necesitamos hacerlas todas.
Antes de seleccionar una actividad, podemos preguntarnos:
- ¿Qué quiero que mis estudiantes comprendan?
- ¿Qué quiero que puedan comunicar?
- ¿Cómo apoya esta actividad la cultura de mi clase?
- ¿He creado las condiciones para que participen?
- ¿Puedo mantener esta rutina durante el año?
- ¿Qué contenido cultural o humano estamos explorando?
No necesitamos comenzar el año con más actividades. Necesitamos comenzar con actividades que tengan un propósito claro.
Escucha el episodio completo
En el episodio 201 de Growing With Proficiency: The Podcast, comparto más ejemplos y reflexiones inspiradas en las sesiones de nuestra Conferencia de Verano.
En este episodio aprenderás:
- cómo establecer expectativas claras y consistentes;
- cómo explicar la adquisición a tus estudiantes;
- cómo estructurar actividades para aumentar la participación;
- cómo integrar productos, prácticas y perspectivas;
- cómo seleccionar actividades que puedas sostener durante el año.
🎧 Escucha el episodio completo en Apple Podcasts o Spotify.
También puedes compartirlo con una profe que esté preparando su regreso al aula y necesite recordar que no se trata de hacer más, sino de enseñar con mayor claridad y propósito.